"La verdadera grandeza, no necesita la humillación del resto" - Amado Nervo -

miércoles, 8 de abril de 2009

No hace mucho vi una noticia que me impresionó, más que nada porque se trataba del hijo de un famoso jugador de fútbol mundialmente conocido, "Pelé". Uno cree que los hijos de los famosos están más a salvo de todo por tener más dinero, pero veo que eso no tiene nada que ver. La noticia decía:

El hijo de Pelé fue acusado de asociación delictiva con narcotraficantes y puede ser condenado a 15 años de cárcel. Con lágrimas en los ojos, el ex futbolista brasileño admitió públicamente que su hijo resultó involucrado en una pandilla de traficantes de cocaína arrestados por la policía.
Pelé dijo a los medios:
"Como cualquier padre, es triste ver a tu hijo metido en grupos como éste y ser arrestado, pero él tendrá que sufrir las consecuencias".
Y agregó; desafortunadamente, yo quizás estaba demasiado ocupado y no me di cuenta. Es lamentable, porque siempre he peleado contra las drogas y no noté lo que pasaba en mi propia casa.
Pelé es un personaje mundial admirable como deportista y hombre honesto que no perdió su humildad como otras figuras del deporte. Sin embargo, es triste que un hombre bueno y talentoso como él se haya distraído en su jugada más importante: la formación de sus hijos.

La historia de Pelé no es un hecho aislado.
Por desgracia es la vida de cientos de padres de familia de éstas épocas atrapados en una agenda saturada de trabajo y de compromisos fuera de casa.

Papás que compensan la falta de atención a sus hijos con bienes materiales. Los inscriben en las mejores escuelas, los rodean de lujos y comodidades y piensan que con eso ya cumplieron con su tarea de padres, cuando lo único que han logrado es formar niños que desconocen el hambre y tiran lo que no les gusta.

Hijos tiranos, pequeños monstruos insoportables y prepotentes que sufrirán y harán sufrir a sus semejantes porque desde pequeños se han salido con la suya.

Muchachitos que creen que sentir frío o calor es cuestión de aire acondicionado, que el cansancio que han sentido se limita a caminar unas cuadras porque no hallaron estacionamiento frente a la discoteca, jovencitos que piensan que el trabajo de los padres es firmar cheques para que ellos tengan todo lo que se les antoja.

¿Qué posibilidades tienen nuestros hijos de convertirse en hombres y mujeres de bien si los papás les damos todo y no les educamos la voluntad? ¿Qué hijos estamos formando si con nuestra actitud les mostramos que el dinero es lo más importante en la vida?
Confucio decía:
"EDUCA A TUS HIJOS
CON UN POCO DE HAMBRE
Y UN POCO DE FRÍO".

Cuánto bien hacen los padres a los hijos cuando ponen esa máxima tan sencilla en práctica.
Y cuánto daño les hacen al ponerle todo en bandeja de plata.
Hay muchas realidades que como padres quisiéramos hacer desaparecer; el sufrimiento de los hijos, el exceso de sudor, de esfuerzo y las carencias económicas. Sin embargo, quizás esas realidades no los hagan felices de momento, pero a la larga puedan formarlos como hombres y mujeres de bien.
Ójala que más padres de familia tengan la inquietud de enterarse por dónde andan sus hijos. Que no les vaya a pasar que cuando tengan tiempo deban decir:
"Estaba demasiado ocupado y no me dí cuenta".
Encárgate hoy de lo posible, que Dios se encargará por tí de lo imposible.
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"La falta de diálogo, el analfabetismo emocional, pueden matar. En todo caso, hacen sufrir lo indecible. La escucha, en cambio, tiene poder terapéutico, sana y salva".

1 comentario:

días de papel dijo...

Cuanta razón tienes, pero hay veces que llevar el peso sola te hace no pensar en ello, porque tienes demasiadas cosas en la cabeza a la vez, no sólo el trabajo.